Mermelada de naranja

3 naranjas

1 limón

la mitad del peso de las naranjas en azúcar.

Comenzamos lavando bien las naranjas porque vamos a usar parte de su piel. Sacamos la ralladura de la naranja y pelamos las naranjas retirando la parte blanca de la cáscara o alvedo para que no amargue demasiado. Si queres una mermelada más amarga, deja algo de la cáscara blanca. Después, cortamos las naranjas en trocitos y las pesamos.

Ponemos la pulpa de naranja en una olla, añadimos la mitad del peso de las naranjas en azúcar y dejamos macerar durante 20 minutos. No hay que cocer inmediatamente la fruta con el azúcar sino dejarla macerar un rato para que el azúcar se disuelva en el jugo. En la misma olla añadimos la piel de naranja y ponemos a cocer a fuego lento durante 40 minutos. Removemos de vez en cuando para que no se pegue. Transcurridos 30 minutos, añadimos el jugo de medio limón y dejamos cocer 10 minutos más.

Para mermeladas de ciruelas, manzanas, peras y otras frutas, es importante no utilizar frutas demasiado maduras porque tienen menos pectina y no quedan tan espesas.

Deja reposar la mermelada terminada en la olla hasta que se atempere un poco. Después, tienes dos posibilidades. Si quieres una mermelada sin trozos, tritura con la batidora. Si te gusta encontrar tropezones, ya está terminada. Vuelca el contenido de la mermelada casera de naranja en frascos de cristal. Para que estén bien esterilizados, es conveniente cocer los botes y las tapas dentro de una olla rápida durante 10 minutos.

Una vez llenos los tarros, aprieta las tapas con fuerza, mientras la mermelada aún está caliente. Para cerrar los tarros al vacío, puedes volver a cocerlos durante otros cinco o diez minutos en la olla exprés, o simplemente usar el método más rápido, dejarlos boca abajo hasta que se enfríen. Así se hará el vacío en su interior al enfriarse la mermelada y podrás guardar la mermelada durante unos cuantos meses.

Si quieres darle un toque más casero, corta telas de cuadrados y cubre las tapas atando un hilo sobre ellas para que queden más bonitas. Y no olvides etiquetar la mermelada indicando de qué es y añadiendo la fecha de elaboración para que no se nos quede mucho tiempo en la despensa.

Comparte!