Origen de la celiaquía y posible prevención


Un nuevo estudio apunta a que un virus (reovirus)  podría ser el causante de la celiaquía. Por otro lado, hace unos meses una pretigiosa revista científica publicaba un estudio que señalaba que unas bacterias que convierten el gluten en tóxico podrían estar relacionadas también con el origen de la enfermedad. Además continúa desarrollándose la vacuna de la celiaquía.

 

La enésima teoría sobre el origen de la celiaquía saltó esta semana a los medios de comunicación. Un equipo de investigadores de EEUU descubrió una infección ocasionada por un reovirus que normalmente genera cuadros respiratorios e intestinales leves, y que podría ser el causante de la celiaquía. Este virus, sería según esta investigación, el causante también de enfermedades como la diabetes tipo I, otra enfermedad asociada a la celiaquia y autoinmune.

La explicación, según apunta el director de la investigación publicada en Science, señala que los virus intestinales pueden llevar al sistema inmunitario a reaccionar excesivamente al gluten y desencadenar así el desarrollo de la enfermedad celiaca.

La investigación llevada a cabo recurrió a dos cepas diferentes del reovirus. Los investigadores mostraron cómo las diferencias genéticas entre los virus pueden cambiar la forma en que interactúan con el sistema inmunológico. Ambas cepas indujeron inmunidad protectora y no causaron enfermedad manifiesta.Sin embargo, cuando se administró a ratones un reovirus humano común desencadenó una respuesta inmune inflamatoria y la pérdida de tolerancia al gluten. El estudio también encontró que los pacientes con celiaquía tenían niveles mucho más altos de anticuerpos contra reovirus que aquellos sin la enfermedad.

Los investigadores creen que una infección con un reovirus podría ser un suceso clave de inicio involucrado en el origen de la celiaquía, también denominada intoleracia al gluten, en los recién nacidos.

La vacuna de la celiaquia.

Los responsables de esta investigación, apuntan que de confirmarse esta teoría sobre el origen de la celiaquía,  la vacuna para la enfermedad sería una posible solución en el futuro para los niños que presentasen alto riesgo de desarrollar enfermedad celiaca.

Y es que la vacuna de la celiaquía continúa desarrollándose tras haber superado una Fase I satisfactoria. Es la empresa americana InmunsanT la que se está encargando de su desarrollo.  La vacuna de la celiaquía pretende “enseñar” al sistema inmune a ignorar el gluten. “Algo similar a la inmunoterapia con alérgenos, en la que el paciente se vacuna con dosis cada vez mayores de un alérgeno con el objetivo de inducir tolerancia inmunológica al mismo”.

La vacuna de la celiaquía en desarrollo es un inyectable de 3 péptidos reconocidos por las células T cuyo objetivo es que estas células no respondan al gluten provocando las consiguientes reacciones en el organismo del celiaco. 

En la exposición oral de los resultados de la Fase I de la vacuna de la celiaquía, en San Diego, InmusanT, explicó que durante 8 semanas, 59 sujetos habían sido aleatorizados para recibir 16 dosis de Nexvax o de placebo para después comprobar la respuesta de las células T, que fueron estimuladas con gluten controlado durante tres días.  Desde la empresa americana aseguran estar satisfechos con los primeros resultados y “estar expectantes por el inicio de la Fase II”.

Hasta el momento no existe ningún tipo de tratamiento farmacológico para la celiaquia, y el único que ha demostrado eficacia a día de hoy es la dieta sin gluten estricta y de por vida. Sin embargo continúa abierta la puerta de la esperanza gracias a proyectos como el de la vacuna de la celiaquía de InmusanT.

Otras teorías sobre la celiaquia: bacterias.

Hace unos meses nos llegaba un estudio sobre una investigación que había comenzado en la Universidad de León y que ahora continua en Canadá, cuyo responsable es un joven científico leonés, que ha descubierto que los celiacos tenemos unas bacterias que al digerir el gluten lo convertimos en tóxico,  mientras que las personas no celiacas cuentan con otro grupo de bacterias que acaban con esa toxicidad del gluten y por eso no sufren daños.

Se abre así también una nueva línea de investigación que continúa para dar con un tratamiento alternativo a la dieta sin gluten y que también vincula el desarrollo de la enfermedad celiaca con las bacterias.

Otras teorías sobre la celiaquia: proteínas.

Diario Médico ha publicado recientemente una entrevista con el Director del Máster de Nutrición, Salud y Actividad Física de la Universidad Internacional de Valencia (UIV) José Moisés Laparra, que apuntaba a que además del gluten, podría haber otras proteínas implicadas en el desarrollo de la celiaquía.

origen de la celiaquia El doctor Laparra se refería a las antitripsinas o inhibidores de proteasas, como posibles proteínas relacionadas junto con el gluten, con el desarrollo de la celiaquía. Laparra explica en la entrevista, que “los datos actuales apuntan a que la modulación por parte de proteínas distintas al gluten del tono basal en el sistema inmune, tienen una enorme importancia en la severidad y naturaleza de las manifestaciones clínicas”. El avance consiste en identificar esos “nuevos actores” implicados como “causa directa” en las manifestaciones derivadas de la ingesta del gluten.

El Director del Master, ha señalado que, aunque la prevalencia de la celiaquía es mayor que la diagnosticada, aún será mayor “conforme se vayan superando las dificultades en el diagnóstico debidas al amplio abanico de entidades o manifestaciones clínicas asociadas al gluten”, haciendo referencia a la gran cantidad de manifestaciones extradigestivas de la celiaquia y también al denominado neurogluten. Así, este porcentaje aumentará debido a la detección de personas sin la enfermedad celíaca que presentan sensibilidad al gluten no celiaca, intolerancia o alergia al gluten. 

Y aunque hasta el momento toda la causalidad se atribuye al gluten, este aspecto “está cambiando”. Ahora son relevantes las líneas de investigación tendentes a confirmar la repercusión o el impacto de la modulación del sistema inmune innato, por parte de algunos alimentos en las manifestaciones clínicas derivadas de la ingesta accidental de gluten. Ello surge de la consideración de antitripsinas o inhibidores de proteasas, proteínas distintas al gluten, en la severidad de las manifestaciones clínicas derivadas de la ingesta de gluten.

“Esta línea de investigación tiene su origen en el hecho que en una proporción entre el 0,3 y 10 por ciento de los pacientes que sufren la EC las lesiones intestinales no mejoran tras la retirada del gluten.  Esto sugería la participación de otros actores en el desarrollo de la EC”, ha comentado a Diario Médico.

Laparra ha resaltado que, hasta el momento, estos resultados se han obtenido con modelos experimentales y se requiere la confirmación en la población humana, además de apuntar que “aunque parece que sí pueden tener un efecto importante, se desconoce en qué medida”. El investigador ha advertido que “es importante tener presente que estas proteínas también se encuentran en alimentos que, en su estado natural no contienen gluten, principalmente huevos, legumbres, patatas y soja, entre otros“.

¿La celiaquía se puede prevenir?

Si alguna de las teorías sobre el origen de la celiaquía, que recogemos en esta información llegan a confirmarse, tendríamos la información necesaria para tratar de encontrar un método que contribuyese a prevenir la celiaquía, pero de momento no sabemos qué es lo que origina esta reacción del sistema inmunitario de un celiaco cuando éste ingiere gluten.

Y es que la celiaquia es una enfermedad autoinmune, crónica y sistémica que se da en personas con predisposición genética  a causa de una intolerancia al gluten permanente. Es decir, para desarrollar celiaquía debemos tener unos determinados genes (los más habituales son los DQ2, DQ8 y Half DQ2 pertenecientes al sistema HLA, explican desde el laboratorio de referencia GENYCA), sin embargo no todas las personas con esta genética desarrollan celiaquía, sino que ésta sólo afecta al 1% de la población europea.

Así sería fundamental averiguar por qué unas personas con genética compatible con celiaquía desarrollan la enfermedad, mientras que otras con la misma predisposición genética no lo hacen. Y es que se sabe que la parte genética es fundamental, pero hay una serie de causas ambientales de la celiaquia que pueden desencadenar su desarrollo, aunque no se sabe exactamente de qué manera actúan.

Una dieta con mucha presencia de gluten, episodios de estrés, etc, son algunos de los factores ambientales de celiaquía que se han estudiado, aunque no hay nada definitivo al respecto. También, explican los expertos, la presencia de otras enfermedades autoinmunes un factor a tener en cuenta.

A día de hoy y a pesar de todas las investigaciones y avances, la celiaquía sigue siendo una enfermedad muy compleja cuyo único tratamiento eficaz es la dieta sin gluten estricta y de por vida. 

 

http://celicidad.net/

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