Harina de garbanzo


La harina de garbanzo es un tipo de harina que se obtiene a partir de la trituración de garbanzos secos, ideal por sus beneficios nutritivos dentro de una dieta sana y por sus propiedades es única para celíacos por no contener gluten.

Los beneficios nutritivos de la harina de garbanzo

Desde un punto de vista nutricional la harina de garbanzo se constituye como un alimento muy nutritivo, especialmente rico en vitaminas del grupo B dentro de las cuales podemos mencionar la vitamina B1, la B2, la B3, la B6 y el ácido fólico o B9 (una vitamina importante durante el embarazo para la formación, desarrollo y crecimiento del bebé).

Igualmente aporta otras vitaminas, entre las que distinguimos la vitamina A, C y E, también aporta interesantes cantidades de ácidos grasos Omega 6. Pero sus cualidades nutritivas no acaban aquí, dado que destaca por su elevado contenido en hierro, hasta el punto que puede duplicar el aporte de hierro que encontramos en la carne.

Por otro lado contiene cantidades óptimas de fibra.

Las propiedades de la harina de garbanzo

Sin gluten, ideal para celíacos

A diferencia de la harina de trigo común la harina de garbanzo se destaca por ser un tipo de harina que no tiene nada de gluten, fundamentalmente por algo muy sencillo: se obtiene a partir de los garbanzos, y este delicioso alimento no posee gluten en su composición.

Si tenemos en cuenta que la harina de garbanzo es utilizada a menudo para cocinar masas, como dulces, panes y empanadas, no hay duda que se convierte en una excelente alternativa a la harina de trigo común, ideal sobre todo para quienes tengan intolerancia o alergia al gluten (celiaquía).

Ideal para veganos: buen sustituto del huevo

Si sigues un estilo de vida vegano la harina de garbanzo se convierte en un sustituto casi excelente del huevo, no solo desde un punto de vista nutritivo, sino en cuanto a usos en la cocina.

Uno de los principales atractivos de esta harina es su textura cremosa al mezclarla con líquidos, y su poder aglutinante en la cocción. Por eso se puede utilizar como sustituto del huevo, hace de ligante, apelmazante y cohesionador de la masa. No contiene gluten, por lo que no es tan elástica, pero sí muy cremosa. Además aporta color amarillo y sabor a garbanzo. En algunos platos, como tortillas y similares, si no deseamos el sabor a garbanzo se puede añadir una pequeña cantidad de zumo de limón o vinagre.

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