Detectar la EC a temprana edad, permite una mejor condición de vida


Un niño que tiene alopecia, problemas de tiroides, dolores de cabeza crónicos, osteoporosis u osteopenia temprana, aumento de las enzimas hepáticas, anemia, estreñimiento, fatiga de piernas, dolores en las articulaciones, seguramente es un niño que padece de enfermedad celiaca. Si un niño tiene una síntoma particular que no se explica por otra enfermedad u condición, debería pensarse es que celiaco.

 

 

La doctora Rita Verma, gastroenteróloga pediátrica y directora del Centro para la Enfermedad Celíaca en el Hospital de Niños de Filadelfia, en Estados Unidos, explica la importancia de que se le practiquen las pruebas serológicas a temprana edad a cualquier persona, ya que de ello depende que tengo una menor condición de vida a la larga y que disminuya, hasta en 25% la posibilidad de desarrollar cualquier otra enfermedad autoinmune.

 

Explica la doctora Rita Verma que la enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune, y es una genética que ronda a largo plazo entre las familias. Se pregunta ¿Cómo puede uno realmente diagnosticar la enfermedad celíaca? y refiere que esto debe comenzar por tomar consciencia del potencial que tiene la enfermedad celíaca, y considerar los síntomas clásicos que casi todo el mundo conoce: pérdida de peso en un niño, el vientre hinchado y diarrea.

 

Sin embargo, destaca que hoy en día, el diagnóstico es más frecuente en los niños que no tienen los síntomas clásicos. Por lo que debe tenerse especial cuidado en los síntomas no clásicos, explicados en la parte superior de este texto. Hay que analizar desde la cabeza hasta los pies, dice la especialista estadunidense.

 

La investigadora del Centro para la Enfermedad Celíaca en el Hospital de Niños de Filadelfia, dice que también debe pensarse en los niños que tienen diabetes tipo 1, ya que entre el 10 y 20% de los niños que tienen diabetes tipo 1 padecen de enfermedad celíaca. Por lo tanto, dice, se necesita proteger a estos niños.

 

Añade que los niños con síndrome de Down y síndrome de Turner también tienen una predisposición genética superior para desarrollar Enfermedad Celiaca. En muchos casos de niños con hipotiroidismo y reumatología inmune debería pensarse también en la posibilidad de que padecieran enfermedad celíaca.

 

La doctora Verma recomienda hacer las pruebas de cribado a los miembros de la familia de un celiaco: parientes de primer y segundo grado, debido a que es una enfermedad genética y hereditaria, y a que  hay una alta predisposición a la enfermedad celíaca  entre los familiares, independientemente de la presencia o ausencia de síntomas particulares.

 

¿Cómo se puede realmente comenzar la investigación? Por supuesto, dice la investigadora estadunidense, hay que estar consciente de los síntomas, y luego realizar un análisis de sangre. La prueba de sangre inicial es el nivel total de inmunoglobulina A (IgA). Si el nivel de IgA resultara anormalmente bajo, entonces usted no puede confiar en los anticuerpos tradicionales y lo que necesita es hacer otros anticuerpos específicos, tradicionalmente anticuerpos transglutaminasa tisular, anticuerpos antiendomisio y, ahora más en la actualidad, gliadina desamidada. Son todos los análisis de sangre.

 

Los anticuerpos son elevados en adultos o niños con enfermedad celíaca activa. En ocasiones pueden ser obtenidas deficiencias de IgA y de  IgG. Por supuesto, un gastroenterólogo ayudaría a interpretar los resultados obtenidos de anticuerpos.

 

Si el resultado de sangre en anormal, es muy importante, que se acuda con un gastroenterólogo sin cambiar la dieta antes ante esta referencia.

 

Finalmente la doctora Velma considera que realizar un diagnóstico temprano en los niños es muy importante. “Si un niño es diagnosticado a los 10 años de vida, la posibilidad de desarrollar otra enfermedad autoinmune es casi de un 25%, por lo que un análisis de sangre y el diagnóstico precoz es clave”.

http://celiacosdemexico.org.mx/

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