Debemos tener cuidado con estos productos...


Lentejas

Son estupendas, deliciosas, saludables, cargadas de vitaminas y minerales, poco calóricas y además permiten hacer muchísimos platos diferentes, desde ensaladas, cremas, tradicionales platos de cuchara hasta croquetas. Y es que estas legumbres son una joya de nuestra gastronomía que suponen un cierto riesgo que requiere de algunas medidas de precaución. Y es que en los terrenos en los que se cultivan las lentejas, este cultivo se alterna con el del trigo y por eso en ocasiones en los paquetes de lentejas nos podemos encontrar con algún grano de trigo. No es que no podamos comer lentejas, es sólo que tenemos que fijarnos y si encontramos trigo, tirarlo. Con pegarles un buen lavado a las lentejas será suficiente, pero es una práctica más que recomendable porque es muy frecuente encontrarse esta situación. 

 

Albóndigas y hamburguesas

Si no controlas mucho del mundo sin gluten las prisas no son buenas consejeras. Y es que te han explicado que las carnes, los pescados, las verduras, etc, etc, son sin gluten de manera natural, así que llegas a la carnicería con antojo de albóndigas. Ya están preparadas así que sueñas con llegar a casa, freírlas y comerlas. ¡Error! Por desgracia las albóndigas suelen llevar gluten, no todas, pero muchas sí, por eso hay que fijarse bien en el etiquetado o preguntarle al carnicero. Es lo mismo que ocurre con la carne de hamburguesa que ya viene preparada, normalmente mezclan la carne con pan rallado y ya está, algo que era sin gluten de manera natural ha pasado a ser una bomba de gluten. Así que mucho mejor comprar nosotros mismo la carne y preparar tanto las albóndigas como las hamburguesas.

 

Pimentón

El pimentón es una de las cosas que más suele sorprender a los no celiacos cuando se enteran de que puede ser un producto con gluten. El pimentón se obtiene a partir del secado y molido de diferentes variedades de pimientos rojos. Y ahora bien, ¿dónde está el gluten? Pues resulta que en el proceso de fabricación es posible que se produzca contaminación o bien que directamente se le añada harina para aumentar la producción. Pero sí es cierto que cada vez es más fácil encontrar pimentón apto, recurre sólo a aquel que deja bien clarito que es sin gluten.

 

Patatas prefritas congeladas

Otro claro ejemplo de que es mucho mejor recurrir a lo natural. Y es cierto que hay pocas cosas más cómodas y prácticas que comprarse una bolsa de patatas prefritas y meterlas en la freidora, pero, éstas patatas también pueden llevar gluten. Y es que en el proceso de fabricación puede haber contaminación por contacto con otros productos congelados como pescados rebozados, por ejemplo. Así que mucho mejor fijarnos bien en el etiquetado y buscar el “sin gluten”. Cada vez hay más opciones, así que no es un problema. Pero volvemos a lo de siempre, la dieta del celiaco, cuanto más natural, mejor.

 

http://celicidad.net

 

 

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